Alimentación infantil: errores más comunes

Alimentación infantil: errores más comunes
Alimentación infantil: errores más comunes

De todos es sabido lo importante que es proporcionar a nuestros hijos unas costumbres y hábitos alimenticios saludables que les ayuden a tener un desarrollo adecuado.

Normalmente, los padres pensamos que nuestra obligación es hacer que nuestros hijos coman en cantidad suficiente, sin embargo, lo realmente importante es que nuestros hijos coman de forma variada y equilibrada.

Por lo general, en la alimentación de nuestros niños suele haber un exceso de grasas y azúcares procedentes de alimentos pre-cocinados, dulces y bollería industrial. Por el contrario, hay una escasez en el consumo de frutas, verduras, legumbres y pescados.

Consecuencia de estos hábitos, es el incremento de la obesidad infantil que demuestran los últimos estudios.

Alimentación infantil: errores más comunes

A continuación os exponemos los principales errores que cometemos en la alimentación de nuestros hijos:

1- Leche de vaca

Es un error introducir esta leche de vaca en la alimentación de nuestros hijos antes de que cumplan el año, lo más conveniente es que se alimenten con leche materna, y si no es posible, con una leche de fórmula infantil, que a pesar de que está basada en la leche de vaca, está tratada y se le han cambiado los tipos de grasa, aumentado las proporciones de proteína, carbohidratos, vitaminas y minerales.

2- Zumos envasados

Es un gran error pensar que los zumos envasados sustituyen la ración de fruta que debe comer nuestro hijo. El zumo no contiene la fibra de la fruta, además contienen azúcares y aditivos artificiales. Se trata de un preparado muy energético que carece de nutrientes esenciales y que generalmente aportan mucho menos de un 10% de fruta. Ni que decir tiene que los refrescos no son nada recomendables.

3- Copos y cereales azucarados

El desayuno y los cereales azucarados o de chocolate que tanto gustan a los niños hasta, a pesar de tener como base el trigo, el arroz o el maíz, están cargados de azúcar, miel o chocolate, lo que aumenta su energía pero no los nutrientes esenciales.

4- Productos de confitería y/o repostería

Tampoco es beneficioso para los niños el consumo de bollería, pan de molde, etc. Son productos que por ser blandos frenan su desarrollo bucodental, no trabajan dientes, mandíbulas, músculos de la cara y la masticación, no fortalecen sus dientes y encías y además, al ser ricos en azúcares, propician la caries. También aportan grasas añadidas, así que nada mejor que tomar fruta y pan del día.

5- Impedir que los niños entren a la cocina

Es lógico pensar que la cocina es un lugar peligroso para los niños. Hay cacerolas con aceite o líquido hirviendo, cuchillos y aparatos eléctricos, pero se ha comprobado que los niños que se involucran en la preparación de los alimentos están más dispuestos a probarlos.

6- Obligarlos a que prueben los alimentos

Se ha comprobado que la insistencia de los padres hace que los niños rechacen esos alimentos. Lo mismo sucede cuando se les ofrecen premios por comer algunos platos, pues los niños suelen poner dichos alimentos en la categoría de que “son tan malos que deben premiarme para que me los coma”.

La mejor conducta es animar al niño a que pruebe el alimento y no molestarse si el niño lo rechaza y no elogiarlo si lo come. En ambas circunstancias los padres deben mostrarse neutrales.

7- Servir vegetales “aburridos”

Muchos padres dan a sus hijos vegetales hervidos, que a los niños suelen parecerles poco apetitosos. Es una buena estrategia añadirles un poco de mantequilla o queso, lo que mejorará muchísimo el sabor y ayudará a que el niño se aficione a las verduras.

¿Qué debemos hacer?

Lo más importante de todo es que los padres se tomen el asunto con tranquilidad. Unos padres demasiado ansiosos por la comida, transmitirán dicha ansiedad al niño, que puede desarrollar conductas anormales hacia la alimentación o usar esto para controlar a los padres.

Hacer partícipes a los niños en la cocina y en la elección y manipulación de los alimentos que se van a tomar es beneficioso, pero no se les puede dar total libertad, pues seguramente elegirían una alimentación poco equilibrada y saludable.

Cómo elegir los pañales para tu bebé

Cómo elegir los pañales para tu bebé
Cómo elegir los pañales para tu bebé

En la elección de los pañales para tu bebé influyen dos factores fundamentales: el bienestar de tu hijo y tu estilo de vida, necesidades y preferencias.

Existen dos tipos de pañales: los desechables y los de tela. A continuación os hablamos de cada uno de ellos

Pañales desechables

Los pañales desechables requieren menos cuidado y atención por tu parte que los pañales de tela. Si decides usar un pañal desechable en lugar de otro de tela, lo primero que debes considerar es su tamaño. Conforme crece tu bebé, también cambiará el tamaño de su pañal desechable. Esto afecta a la absorbencia del pañal que necesitará, así como la frecuencia con la cual los cambiarás. No dejes a tu bebé con un pañal mojado o sucio por más de 3 a 4 horas, no sólo estará incómodo e inquieto, sino que aumentarán las posibilidades de irritaciones en la piel.

Para evitar irritaciones es conveniente el uso de crema en cada cambio de pañal. Hay diferentes marcas de cremas para el cambio de pañal, utiliza la que mejor le vaya a la piel de tu bebé.

Los pañales desechables tienden a ser más cómodos para los bebés (son tan absorbentes que los bebés no se sienten mojados) y también son mucho más fáciles para las mamás y los papás.

Se recomienda el uso de un práctico contenedor de pañales para desecharlos de manera cómoda, higiénica e inodora.

Pañales de tela

En general, los pañales de tela son más respetuosos con el medio ambiente, pero aumentan tus tareas de lavandería y requieren más de tu tiempo y energía. Además de lavarlos, debes doblarlos y usar alfileres de seguridad (imperdibles) y cubiertas de plástico. Una vez que hayas decidido qué tipo de pañal de tela quieres usar, piensa también en qué forro y cubierta de pañales puedes necesitar.

En la mayoría de los casos, los niños dejan los pañales aproximadamente a los 18 meses, que ya saben cuándo tienen que ir al baño y van solitos.

Hay una serie de expertos en el desarrollo del bebé, incluyendo bastantes pediatras, que consideran que los bebés no son físicamente capaces de controlar sus esfínteres hasta que tienen 12 meses y que sólo tienen un control limitado cuando cumplen los 18 meses.

Cuando enseñas a un bebé a dejar los pañales, los accidentes son parte del método. Hay que estar preparado para limpiar y lavar en aquellos momentos en los que la interacción con las señales de tu bebé no funcione o no puedas llevarlo a su orinal o al baño a tiempo.

Después de estas consideraciones, esperamos que la elección de los pañales de tu bebé te sea más fácil.

Consejos para elegir el mejor andador o taca taca para tu bebé

Consejos para elegir el mejor andador o taca taca para tu bebé
Consejos para elegir el mejor andador o taca taca para tu bebé

Un andador o taca taca para bebés es un dispositivo que puede ser utilizado por los niños antes de empezar a caminar y que les ayuda a moverse de un lugar a otro sin ayuda. Normalmente tienen una base de plástico duro sobre unas ruedas y un asiento de tela suspendido con dos agujeros para las piernas. Es muy usual que incorporen juguetes para entretener al bebé.

Las principales recomendaciones que debes de tener en cuenta a la hora de elegir el mejor andador o taca taca para tu bebé son las siguientes:

La seguridad es lo primero: selecciona un modelo cuya distancia entre ejes sea más larga y ancha que el marco donde se sienta el bebé para garantizar una cierta estabilidad anti vuelcos. Hoy en día existen andadores con sistemas anti vuelco y con bloqueo de desplazamiento para evitar caídas ante escalones.

Elije uno a su medida: asegúrate de que los pies de tu bebé pueden tocar el suelo cuando el asiento está en la posición más baja.

Examina los accesorios: busca que el andador o taca taca no tenga piezas pequeñas que puedan desprenderse fácilmente ni tornillos que puedan aflojarse.

Compra uno nuevo: los andadores usados o de segunda mano pueden ser peligrosos debido al desgaste de sus piezas, incluso puede que se hayan quedado obsoletos y ya no cumplan con las nuevas normativas sobre seguridad para los bebés.

Y recuerda: Los andadores o taca tacas para bebés se pueden usar entre los 6 y los 15 meses y, en cualquier caso, nunca después de los 18 meses. Consúltanos cualquier duda y estaremos encantados de solucionártela.